LA ERUPCIÓN DE LA PALMA

Autoría: José López Ruiz. Profesor de investigación del CSIC

Canarias , Erupciones , La Palma , Volcanes

José López Ruiz es Profesor de investigación del CSIC y uno de los vulcanólogos españoles de referencia internacional, con notables contribuciones al conocimiento del vulcanismo de las islas Canarias, y otras zonas volcánicas de España y México. Junto a su excelente labor científica e institucional hay que destacar sus veintiséis años como editor principal de la revista Estudios Geológicos.

 

La isla de La Palma es la que ha tenido el mayor número de erupciones históricas del archipiélago canario, por lo que no debe de extrañar que esta última erupción se haya generado en dicha isla. La Palma, junto con El Hierro, son las islas más recientes del archipiélago, por lo que se encuentran en un estadio juvenil de su desarrollo. Sobrepasado el crecimiento submarino de la isla, en una fase subaérea inicial se generó el primer complejo volcánico de los dos que integran La Palma, el denominado Escudo Volcánico Norte, constituido por varios edificios volcánicos superpuestos y aproximadamente concéntricos entre sí y con el basamento submarino. En un nuevo estadio los episodios eruptivos han configurado un rift en dirección N-S, que ha prolongado la isla hacia el S, y han dado lugar al segundo complejo de la isla, el llamado edificio Cumbre Vieja.

La emigración del volcanismo hacia el S ha dejado el Escudo Norte extinguido desde hace 400.000 años, lo que ha provocado que toda la actividad reciente de la Palma (incluyendo obviamente las seis erupciones históricas que han tenido lugar en los últimos 500 años y la que se está desarrollando en la actualidad) se haya concentrado en la Cumbre Vieja. Así mismo ha condicionado la forma alargada de la isla en dirección N-S.

Como la mayoría de las erupciones recientes que han tenido lugar en el archipiélago canario, la que está teniendo lugar ahora corresponde a una erupción ligeramente explosiva, que encaja en las conocidas como de tipo estromboliano. Como se puede constatar al observar la erupción, la extrusión del magma generado en profundidad forma nubes eruptivas constituidas por gas y fragmentos de magma (piroclastos) de pequeño tamaño, junto con otros fragmentos de mucho mayor tamaño que siguen trayectorias balísticas, y lavas medianamente viscosas que descienden a velocidades relativamente lentas, dependiendo de su temperatura y de la pendiente del terreno por el que discurren.

Los fragmentos de lava de mayor tamaño se concentran alrededor del conducto de salida y forman el edificio volcánico. A su vez, las partículas más pequeñas son transportadas por la erupción hasta alturas del orden de los 200 a los 1000 metros, y van depositándose, en función de los vientos dominantes, en un área que puede abarcar varios km2. Las coladas de lava son de tipo aa, un término de origen hawaiano que se usa para lavas con superficie rugosa, constituidas por bloques y clastos de centímetros a metros más o menos irregulares. Esta lava está cubriendo una relativamente amplia superficie e incluso ha comenzado a formar un delta de lava al haber entrado en el océano, que progresivamente va aumentando su superficie y por ende la de la isla.

Un grupo de investigadores españoles, italianos, estadounidenses y canadienses han publicado recientemente un trabajo en el que han puesto de manifiesto, integrando datos geodésicos y geoquímicos obtenidos en la isla de La Palma, que la reactivación volcánica que ha culminado en la erupción actual se inició hace unos 11 años (Fernández et al., 2021). Este tipo de erupciones representan un mínimo riesgo para las personas, aunque no así para las propiedades e infraestructuras, como se ha puesto de manifiesto en La Palma. Conviene indicar que a pesar de que el número de víctimas ocasionadas por las erupciones es significativamente más reducido que el que producen otros desastres naturales, todos los autores que estudian el riesgo volcánico piensan que en un futuro próximo se puede incrementar notablemente el número de afectados por las erupciones, como consecuencia del progresivo aumento de población y de urbanización que están experimentando algunas de las áreas volcánicas más activas.

En lo que concierne al origen del volcanismo de las Islas Canarias, se han propuesto varias hipótesis: 1) La que lo relaciona con una fractura propagante asociada a la cercana cadena del Atlas (Anguita & Hernán, 1975); 2) La que lo asocia con el levantamiento de bloques relacionado con un acortamiento de la litosfera (Araña & Ortiz, 1986) y 3) La que sugiere la existencia de una anomalía térmica derivada de una antigua pluma mantélica (Carracedo et al., 1998).

De las hipótesis propuestas, la más aceptada es probablemente la de la anomalía térmica relacionada con una pluma mantélica. Sin embargo, un cierto número de las características que presentan las Canarias son difícilmente explicables con cualquiera de las hipótesis antes mencionadas. Esto pone de manifiesto la singularidad y la complejidad de estas islas, comparada con la de otras islas oceánicas.

  1. Anguita, F. y Hernán, F. (1975). A propagating fracture model versus a hot spot origin for the Canary Islands. Earth Planet. Sci. Letters, 27, 11-19.
  2. Araña, V. y Ortiz, R. (1986). Marco geodinámico del volcanismo canario. Anales Física, 82, 202-231.
  3. Carracedo, J.C., Day, S.J., Guillou, H., Rodríguez Badiola, E., Canas, J.A. y Pérez Torrado, F.J. (1998). Hotspot volcanism close to a passive continental margin: the Canary Islands. Mag., 135, 591-604.
  4. Fernández, J., Escayo, J., Hu, Z., Camacho, A.G., Samsonov, S.V., Prieto, J.F., Tiampo, K.F., Palano, M., Malloquí, J.J. y Ancochea, E. (2021). Detection of volcanic unrest onset in La Palma, Canary Islands, evolution and implications. Scientific Reports, 11, 2540

 

Bibliografía recomendada sobre Volcanismo e Islas Canarias

Araña, V. y López-Ruiz, J. (1974). Volcanismo. Dinámica y Petrología de sus Productos. Ediciones Istmo, Madrid, 481 págs.

Ancochea, E., Barrera, J.L., Bellido, F., Brandle, J.L., Coello, J., Cubas, C.R., De la Nuez, J., Gómez, J.A., Hernán, F., Herrera, R., Huerta, M.J., Muñoz, M. y Sagredo, J.(2004). Canarias. In: Geología de España (J.A. Vera, edit.). Sociedad Geológica de España e Instituto Geológico y Minero de España, 637-671.

Carracedo, J.C., Rodríguez Badiola, E., Guillou, H., De la Nuez, J. y Pérez Torrado, F.J. (2001). Geology and Volcanology of La Palma and El Hierro, Western Canaries. Estudios Geol., 57, 175-273.

Carracedo, J.C., Pérez Torrado, F.J., Ancochea, E., Meco, J., Hernán, F., Cubas, C.M., Casillas, R., Rodríguez Badiola, E. y Ahijado, A. (2002). Cenozoic volcanism II: the Canary Islands. In: Geology of Spain (W.Gibbons y T. Moreno, edits.). Geological Society of London, 439-472.

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